El entorno operativo al interior de los túneles del Sistema de Transporte de Mineral Grueso (STMG) ha experimentado una mejora sustancial en sus condiciones de seguridad. La instalación de más de 12 kilómetros de protecciones físicas a lo largo del sistema marca un hito relevante al establecer una segregación efectiva entre las áreas de tránsito de personas y las correas transportadoras.
Su implementación permite avanzar de manera directa en la eliminación de una fuente potencial de incidentes, fortaleciendo el control de riesgos en uno de los sistemas más críticos de la operación.
Javier Morales, superintendente de Chancado y Correas, explica que la iniciativa “se enmarca como parte de un plan integral que hemos desarrollado durante aproximadamente tres años, incorporando mejoras en iluminación, pavimentación, limpieza de túneles y montaje de protecciones, lo cual ha requerido un trabajo estructurado en etapas de ingeniería, licitación y construcción”.
“Este sistema nos ha ayudado significativamente. Operamos con equipos de gran envergadura motores, polines y correas que alcanzan velocidades de 6,8 metros por segundo, por lo que contar con esta protección es clave para realizar inspecciones en condiciones más seguras”, complementa Juan Pablo Rojo, Operador IV del área.
El operador también destacó la incorporación de otras mejoras infraestructurales de área como la instalación de capotas en la CV007, desde la salida del túnel hasta el stockpile, siendo soluciones permiten ejecutar labores de inspección y mantención bajo condiciones más controladas, sin aumentar la exposición al riesgo.
“Estas mejoras nos permiten mantener nuestras rutinas operativas con un mayor nivel de resguardo. Son avances concretos que impactan directamente en la seguridad del trabajo diario”, agrega el operador.
El diseño del proyecto prioriza la incorporación de soluciones de ingeniería orientadas a reducir la exposición directa a riesgos operacionales, particularmente en sectores de alta interacción entre personas y componentes en movimiento.
“La instalación de estas barreras físicas permite resguardar tanto al personal como a los equipos. En zonas donde transitan tractores y minicargadores, esta segregación elimina el contacto con partes móviles y reduce significativamente la probabilidad de incidentes”, señala Mario Venegas, Ingeniero de Infraestructura Operacional.
A nivel operacional, estas mejoras no solo fortalecen el control de riesgos, sino que también habilitan condiciones más seguras y eficientes para la ejecución de tareas.
“Contar con estas protecciones mejora el tránsito en el área y refuerza una cultura de trabajo más segura. Hoy tenemos mejores condiciones para ejecutar nuestras actividades”, destaca Gerson Brito, Supervisor de Operaciones de Chancado y Correas.