A través de esta iniciativa, la Gerencia de Mantenimiento Planta reduce las filtraciones de agua de los molinos, lo que contribuye a prolongar la vida útil de sus componentes y optimizar su desempeño.
Limpieza, inspección, lubricación y ajuste, (L.I.L.A.). Así denominó la Gerencia de Mantenimiento Planta al estándar de limpieza aplicado en el marco del proyecto “Molino Seco”. Como su nombre indica, son cuatro las etapas de este proceso que considera la limpieza exterior de los molinos durante la operación con agua a alta presión y, durante las mantenciones con el uso de una máquina criogénica, equipo que utiliza hielo seco para limpiar superficies sin dañarlas.
La iniciativa ha permitido generar mejores condiciones para las labores de mantenimiento, al disponer de espacios más secos y seguros que facilitan la intervención de los equipos, favorecen la seguridad y eficiencia de los trabajos y contribuyen a una mayor durabilidad de sus componentes.
Francisco Bascuñán, encargado de Mantención Mayor, señala que “esta iniciativa nos permite identificar fallas que antes no veíamos, lo que para cuidar el activo ha sido vital. Que los equipos estén limpios y secos nos facilita verificar cortes de pernos y derrames de agua y hacernos cargo de ellas de forma sistemática”.
Este enfoque ha impulsado un cambio cultural positivo en las personas. Ignacio Castillo, administrador de contrato de la empresa MILL’S, comenta que “el personal lo agradece, se siente más cómodo, más a gusto y limpio trabajando en este lugar, lo cual es totalmente destacable. Ha sido todo un desafío hacer llegar este nuevo plan con sus respectivas implementaciones y checklist a todo nuestro personal”.
En operaciones, el impacto se refleja en la confiabilidad de los procesos. Katherine Bravo, supervisora de Molienda, Pebble y Gravilla, explica: “incluir la limpieza de la tapa de los molinos dentro de los mantenimientos nos permite evidenciar fugas, evitar la presencia de residuos del equipo y así asegurar y dar mayor confiabilidad a nuestra operación”.
La dimensión eléctrica también juega un papel fundamental en el monitoreo preventivo. Álvaro Navarro, supervisor eléctrico de Molienda, detalla que “nos encargamos de mantener la iluminación constante del estator del motor, con el objetivo de evitar la acumulación de polvo y permitir que los equipos realicen un monitoreo permanente del estado de los componentes”.
Con la consolidación de estos estándares, Minera Los Pelambres reafirma su compromiso con la seguridad de las personas y la excelencia operacional. Las mejoras no sólo prolongan la vida útil de los equipos, sino que también fortalece el entorno laboral en donde el orden es clave para el trabajo diario.