Ingeniera civil metalúrgica de la Universidad de Concepción, cuenta con 10 años de experiencia y una trayectoria ligada a operaciones y excelencia operacional. Hoy, como gerenta de Transporte de Fluidos, asume un nuevo desafío en Minera Los Pelambres.
La nueva gerenta de Transporte de Fluidos asume el desafío de fortalecer la confiabilidad e integridad de una de las infraestructuras más críticas -en términos de riesgos- de Minera Los Pelambres. Con una trayectoria en operaciones y excelencia operacional, Karen Foster Inostroza busca impulsar una gestión preventiva, integrada y basada en altos estándares técnicos.
“Las mejores operaciones se construyen con disciplina, colaboración y excelencia”. La frase resume parte importante de la manera en que Karen entiende su trabajo y también el sello que busca imprimir en su nuevo desafío como gerenta de Transporte de Fluidos de Minera Los Pelambres.
Ingeniera civil metalúrgica de la Universidad de Concepción, Karen es oriunda de esa ciudad y antes de llegar a Los Pelambres desarrolló durante 10 años su carrera en Chuquicamata. Allí pasó por distintas áreas de mantenimiento, molienda, flotación y excelencia operacional, experiencia que complementó con un máster en la Universidad de Queensland, Australia, y diversos programas de especialización.
En Los Pelambres, se desempeñó como superintendenta de Flotación y luego asumió, en 2024, la Gerencia de Operaciones Integradas (GIO).
Ahora cambia el foco desde la producción hacia un área donde, reconoce, existen desafíos distintos por los importantes desafíos operacionales asociados a la gestión de activos críticos. Karen explica que el principal desafío es fortalecer las capacidades para anticipar los eventos y robustecer los estándares de gestión.
Su llegada a Transporte de Fluidos también tiene un componente de continuidad: ya conocía al equipo desde su experiencia en GIO y reconoce en él una fortaleza sobre la cual construir. El objetivo ahora será avanzar hacia una gestión robusta de la integridad. Cuando hablamos de integridad de activos, hablamos primero de proteger a las personas, el medio ambiente y la continuidad operacional. Ese es el orden correcto.
Ese trabajo, advierte, requiere tiempo y disciplina. Para Karen, la cultura y la estandarización no son cambios que ocurran de un día para otro, pero sí herramientas capaces de dejar capacidades instaladas en las organizaciones. “Yo sé que no son trabajos de corto plazo, son de largo plazo, pero me parece que es lo que más puede quedar y trascender en las áreas”, señala.
Fuera del trabajo, Karen disfruta hacer deporte, viajar y compartir con su familia. Su hijo Tomás es hoy su principal motor y reconoce que equilibrar la vida familiar con los desafíos profesionales ha sido uno de los aprendizajes más importantes de su carrera. Después de varios años combinando trabajo y estudios -incluido un MBA minero en la Universidad de Chile que está próxima a terminar- reconoce que ahora quiere bajar un poco el ritmo académico.
En su nuevo cargo, sin embargo, el desafío recién comienza. Y lo enfrenta con una idea clara sobre el equipo que quiere construir: “Creo profundamente en los equipos. Los mejores resultados aparecen cuando existe confianza, colaboración y un propósito compartido. Mi desafío es consolidar una cultura donde la seguridad, la disciplina operacional, la mejora continua y el trabajo integrado sean parte de nuestra forma de hacer las cosas. Si logramos eso, los resultados llegarán como consecuencia”.