Como gerente de Integración del PAO, lidera la coordinación entre la operación y el Proyecto PAO, además de la puesta en marcha de los nuevos activos que se incorporarán al proceso, poniendo énfasis en la motivación y preparación del equipo.
“Diría que son dos cosas: estar con la familia y poder disfrutar de actividades al aire libre”. Así resume Rodrigo Pastén lo que más valora fuera del trabajo. Vive en La Serena, cerca del Cerro Grande, y hace dos años encontró en la bicicleta una forma de disfrutar el aire libre, compartir con amigos y desconectarse de la rutina.
“Estoy a unos minutos de un tremendo patio donde ir a andar en bicicleta”, cuenta. Cada sábado y algunos domingos sale temprano con un grupo de entre 10 y 12 personas -entre amigos y vecinos- para recorrer los cerros hasta el mediodía. Una rutina que disfruta y que, como él mismo explica, “aporta en temas de salud y también en poder liberar ciertas tensiones acumuladas durante la semana”.
Esa combinación entre vida personal, experiencia y nuevos desafíos acompaña hoy su trabajo como Gerente de Integración del Proyecto de Adaptación Operacional (PAO) de Minera Los Pelambres.
Ingeniero de Minas, ingeniero civil industrial y MBA de la Universidad de Chile, Rodrigo llegó al grupo en 2002 y ha desarrollado gran parte de su trayectoria en las operaciones, pasando por el tranque Quillayes, Planta de Molibdeno y Concentradora, el puerto Punta Chungo y, posteriormente, Antucoya.
Después de años ligado directamente a la operación, asumir la integración del PAO significó entrar en un mundo nuevo. “Poder hacer una inmersión en el mundo de los proyectos me pareció primero entretenido. Un área con la cual no había interactuado con esta profundidad”, reconoce.
Sobre el trabajo de integración, Rodrigo Pastén explica que “los dos principales desafíos son minimizar los impactos del proyecto hacia la operación y, al revés también, poder minimizar o de alguna manera facilitar el avance del proyecto en nuestras áreas de MLP”.
A esto se suma la puesta en marcha de dos activos estratégicos: el nuevo módulo de desalación y sus respectivas estaciones de bombeo, que aportará 400 litros por segundo adicionales de agua desalada, y un nuevo sistema de transporte de concentrado.
Para Rodrigo, el éxito no depende solo de la infraestructura. También requiere un equipo preparado, con experiencia en operación y mantenimiento, y capaz de anticiparse a lo que viene. “Tenemos un tremendo desafío. Y las competencias del equipo están a la altura del desafío que tenemos”, asegura.
Por eso, una de sus prioridades es el alistamiento operacional: preparar a las personas que operarán los sistemas, asegurar su capacitación y entrenamiento, y definir las estrategias de mantenimiento y operación necesarias para una puesta en marcha confiable.
Sobre su sello de gestión, afirma que es el trabajo en equipo para enfrentar un desafío que considera clave para el futuro de la compañía. Y ese es también el mensaje que quiere transmitir: prepararse, mantener el foco y trabajar coordinadamente para poner en servicio activos fundamentales para la continuidad operacional de Minera Los Pelambres.