Pilar Lara, Ingeniera Sala Control Desaladora: “la compañía me ha dado oportunidades que he aprovechado con actitud”

Comenzó su camino en Minera Los Pelambres como operadora. Hoy, 14 años después, mira su trayectoria como una historia marcada por el aprendizaje y las oportunidades.

Oriunda de Rancagua y actualmente radicada en Ovalle, Pilar ha desarrollado su vida familiar y profesional en la Región de Coquimbo. Vive junto a su pareja y su hija, quienes han sido parte importante de este camino. “Ellos han sido fundamentales en este desarrollo profesional. Cuando uno tiene ese apoyo, esa confianza en que tú te puedas venir a trabajar y poder desarrollarte también, se agradece. Ese apoyo es fundamental para una mujer trabajando en minería”.

Ese respaldo ha acompañado también los 14 años de trayectoria que Pilar ha construido en Minera Los Pelambres. Ingresó como operadora en Puerto Punta Chungo y desde entonces ha pasado por distintas áreas y desafíos que le han permitido ampliar su experiencia y crecer profesionalmente. “Estuve en distintas áreas aprendiendo, tanto en Planta FAD, pasé por filtros y por Sala de Control, en donde pude tener una visión más integral del proceso”, relata Pilar.

Actualmente, se desempeña como Ingeniera de Sala de Control de la Desaladora en Puerto Punta Chungo, un nuevo paso dentro de un recorrido profesional. “He podido crecer en esta compañía. Comencé con un rol de operador y en el camino tuve la oportunidad de poder también tomar desafíos en el ámbito de liderazgo, como jefa de Turno, un reemplazo de unos meses y que después también me permitió saltar del rol operador a supervisor”.

Cada una de estas experiencias fue preparando a Pilar para asumir nuevos desafíos. “La compañía me ha dado oportunidades que he aprovechado con actitud, aprendiendo, porque esto es un aprendizaje continuo y que me ha permitido poder desarrollar mi carrera profesional”, asegura.

Mirando hacia atrás, reconoce que estos 14 años le generan orgullo, especialmente por la confianza que ha recibido para asumir nuevos roles y responsabilidades. “Me genera un sentimiento de felicidad. He podido tomar todos los desafíos con actitud. En cada oportunidad que se ha presentado la compañía ha confiado en que pueda tomar esos roles y esas responsabilidades”.

“Debo decir que el ambiente es muy bueno en la parte laboral. Acá, si bien uno se preocupa más de aprender lo que es operación, también hay una visión del trabajo colaborativo, de tener otras miradas en el día a día del trabajo que se lleva en la compañía”, comenta

Esa experiencia es parte de lo que hoy la impulsa a continuar desarrollándose y a mirar hacia adelante. “Me gustaría seguir creciendo y que todos estemos preparados para los nuevos desafíos”.