El Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de Minera Los Pelambres apuesta por una gestión donde la curiosidad para entender los riesgos sea el eje principal ya que son estos los que pueden afectar la salud y la vida de las personas.
Cocinar y conversar en familia, perderse en un buen libro o salir a caminar por la montaña son parte del mundo de Juan Luis Palacios Olivares. Pero hay una convicción que atraviesa tanto su vida personal como su trabajo: cuidar a las personas.
Hoy, como Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de Minera Los Pelambres, ese propósito tiene un desafío concreto: fortalecer una cultura en que cada trabajador reconozca los riesgos, confíe en los controles y entienda que detrás de cada decisión hay una vida y una familia.
“Lo que me motiva de este rol es la oportunidad de mezclar la experiencia operacional con la gestión de riesgos, buscando con esto generar ambientes más seguros y saludables”, afirma.
Ingeniero de minas de profesión, vive actualmente en Santiago después de recorrer distintas ciudades como Antofagasta, Tocopilla y Copiapó, lugares que forman parte de su historia profesional y personal y que ya suma 30 años en la industria. Un periplo que combina operaciones de rajo, plantas y gestión de salud, seguridad, medio ambiente y comunidades.
Diez de esos años los ha desarrollado en el grupo minero. Primero en Minera Centinela, donde fue gerente de seguridad y gerente de mina. Posteriormente trabajó en la Vicepresidencia de Proyectos a cargo del proyecto minero Polo Sur y luego asumió como site manager del proyecto PAO.
Ahora, desde la Gerencia de Salud y Seguridad de MLP, su principal desafío es impulsar una conciencia cada vez mayor sobre los riesgos que pueden provocar lesiones graves o fatales. Para Juan Luis “controlar los riesgos nos lleva a garantizar la vida de cada uno de quienes trabajamos en MLP”, afirma, siempre con foco en que el centro no solo es cada trabajador, sino también su familia.
En ese camino, el trabajo en equipo y la apertura a distintas miradas son claves para lograr una gestión efectiva. “Creo que trabajo fuertemente para ser una persona muy abierta al feedback, muy abierta a las miradas diferentes”, señala. Su convicción es que escuchar otras perspectivas permite reconocer posibles sesgos, entender mejor los riesgos y fortalecer las decisiones que finalmente se llevan a terreno.
Su mensaje para la compañía es mantener siempre activa esa conciencia, sin minimizar los riesgos ni confiarse frente a situaciones que pueden repetirse. Y, sobre todo, cuidarse entre compañeros. “Si mi compañero está decaído, basta seguramente una conversación de uno de nosotros para que ese nivel de atención vuelva a subir”, plantea.
Porque la seguridad también se construye en esos gestos cotidianos: estar atentos, conversar y levantar una alerta a tiempo, pueden hacer la diferencia. Para Juan Luis, el objetivo es compartido y no admite distracciones: proteger la vida y el bienestar de todas las personas que trabajan en Minera Los Pelambres. Esa es hoy día su principal misión.