“Primero, servir la pega y querer ser mejor profesional día a día. Lo importante es cómo haces tu trabajo, a conciencia. Aprovechar el equipo, estar al servicio del equipo y planificar bien, incluyendo los descansos. Y, por sobre todo, disfrutar y valorar dónde están”, fue el mensaje central de Fernando González a quienes participan en la Mantención Flujo Cero, en una instancia enfocada en liderazgo, trabajo en equipo y desempeño bajo presión.
El extenista profesional y medallista olímpico, retirado hace 14 años, compartió su experiencia en el alto rendimiento, destacando aprendizajes construidos a lo largo de su carrera: disciplina, resiliencia y foco en el proceso.
Aunque su trayectoria se desarrolló en un deporte individual, recalcó el rol clave de los equipos, la comunicación y la planificación para alcanzar objetivos exigentes, elementos que hoy dialogan directamente con el contexto de una mantención de alta criticidad.
La actividad se desarrolló en pleno despliegue de la Mantención Flujo Cero, donde la coordinación, la estrategia y la seguridad son determinantes. “La visita de Fernando González fue realmente una inyección anímica para nuestro equipo, especialmente en un momento tan desafiante como el flujo cero. Su presencia nos ayudó a recargar energías y a reflexionar sobre la responsabilidad y el trabajo en equipo”, destacó Freddy Lara, gerente de Mantenimiento, relevando el impacto de la jornada en medio del despliegue operativo.
En ese escenario, los asistentes valoraron la bajada práctica de los conceptos. Cristián Curia, de Sodexo, destacó que la instancia fue “muy enriquecedora” y relevó la importancia de la perseverancia, el autocontrol y la planificación como claves totalmente aplicables al proceso en curso.
En la misma línea, Ximena Mancisidor, de Berliam, subrayó la cercanía del relato, señalando que el deportista enfrentó “los mismos problemas: frustración, estrés y necesidad de estrategia”, rescatando como principal aprendizaje la capacidad de levantarse y revertir escenarios complejos, directamente alineado con los desafíos del Flujo Cero.
Por su parte, Katia Urqueta, de Schwager, valoró especialmente los consejos sobre manejo del estrés, liderazgo y motivación en contextos de alta exigencia, destacando su utilidad para enfrentar tareas críticas en plazos acotados, sin perder el foco en la seguridad.
La jornada reforzó que el éxito en la Mantención Flujo Cero no solo depende de la ejecución técnica, sino también del liderazgo, la planificación y la fortaleza mental de los equipos para cumplir el objetivo común: una operación segura y sin incidentes.
Equipos de la compañía desarrollaron e integraron una herramienta que utiliza big data e inteligencia artificial para maximizar la operación de los Molinos SAG. Se trata del Sistema Integrado de Recomendaciones Operacionales (SIRO), que entrega el rango de peso ideal de operación para dichos molinos. Esto significa que aporta los datos sobre la cantidad idónea de mineral que debe suministrarse para su óptimo rendimiento.
Luis Figueroa, jefe de Sistemas Control Expertos de MLP, explicó que el proceso de desarrollo de esta tecnología comenzó hace tres años, se ejecutó de manera conjunta entre diversas áreas de la compañía y busca obtener el mayor rendimiento a los activos y equipos de la molienda primaria.
“Este proyecto ha sido muy desafiante, sobre todo al principio, porque debía cumplir con todos los estándares de ciberseguridad de la compañía, puesto que utiliza la data histórica de la molienda e inteligencia artificial”, comentó.
Cristián Ramos, Gerente de Operaciones, explicó que SIRO permite obtener mejores resultados, principalmente, mayor estabilidad en la molienda y así alcanzar el mejor desempeño. “Hemos dado un gran paso con esta integración ya que somos los únicos en la minería nacional que contamos con esta conexión en línea entre los sistemas de recomendación y los de control avanzado”, manifestó.
En este sentido, Sebastián Fredes, Ingeniero Senior Molienda MLP, agregó que, en términos simples, SIRO entrega al usuario -jefe de turno u operador de sala de control- la mejor celda de carga, es decir, el control del peso al interior del molino.
“Una de las ventajas es que elimina sesgos o criterios personales, ya que utiliza la data estadística de todos estos años de operación para entregar el dato preciso. Estamos trabajando para que próximamente entregue recomendaciones sobre porcentaje de sólidos y velocidad de operación del molino”, indicó
El ingeniero de Sala Control de Procesos de MLP, Daniel Meriño, expresó que “debido a la alta cantidad de variables que debemos monitorear día a día, estas herramientas tecnológicas ayudan mucho a facilitar el trabajo, tomar las mejores decisiones que quizá no vemos el momento y así hacer más productiva la operación”.
Es importante destacar que la implementación del SIRO contempló un proceso de gestión del cambio, específicamente, capacitaciones, en las que participaron diversos profesionales de MLP.
“Nuestra cultura en los próximos días va a ser puesta a prueba. Vienen el Flujo Cero y la Operación Invierno y ahí estará la oportunidad de demostrar cómo actuamos en seguridad”. Juan Luis Palacios, gerente de Seguridad y Salud Ocupacional, cerró con esta reflexión la reunión ampliada de abril realizada en Puerto Punta Chungo. Destacó que los próximos desafíos operacionales exigirán a los equipos demostrar con hechos su compromiso con la prevención, la planificación y la gestión de riesgos.
La jornada se inició con una reflexión de Laura Alvarado, gerenta de Puerto, quien puso el foco en la confianza como base del trabajo seguro. La ejecutivo valoró además la realización de este tipo de encuentros en distintas áreas de la operación. “Estoy súper contenta de que hoy día los ampliados se vayan movilizando por distintas partes de la organización, porque nos hace también un mensaje más cercano y nos hace parte 100% de este espacio presencial”, comentó. Valoró además que esta modalidad permite acercar los mensajes de seguridad a más equipos.
Durante el encuentro también se presentó la Operación Invierno, que comenzará el 22 de abril. En esta instancia se reforzaron medidas para la conducción y operación en condiciones climáticas complejas, además de la preparación de vehículos, equipos y elementos de seguridad necesarios para enfrentar el periodo.
En la jornada además se dio a conocer una nueva herramienta de verificación, la TNC (Tareas No Críticas), orientada a reforzar el control de riesgos en actividades cotidianas mediante revisiones paso a paso de los controles asociados a cada tarea.
El ampliado finalizó con un reconocimiento a personas destacadas por su aporte a la seguridad y la mejora continua. En esta oportunidad fueron reconocidos Claudia Gahona, jefa de turno de Operación Puerto, por resolver oportunamente un hallazgo en bodega; Luis Contreras, por su planificación y anticipación de riesgos en las tareas; y Andrea Fuentes Solar, ingeniera del equipo TFT, por impulsar mejoras en la gestión de la geometría del Tranque El Mauro y su impacto en seguridad y continuidad operacional.
Al alero de la estrategia Proveedores para un Futuro Mejor, 24 empresas fueron parte de un proceso de formación ejecutado por la Universidad Católica del Norte.
Tras un año de formación, 24 empresas proveedoras de Minera Los Pelambres de la Región de Coquimbo fortalecieron sus capacidades de planificación y gestión en la tercera versión del Programa de Desarrollo de Proveedores Sostenibles, impulsado por la compañía junto a Antofagasta Minerals y ejecutado por la Universidad Católica del Norte.
Durante los 12 meses de trabajo reforzaron habilidades que les permitieron identificar brechas, definir objetivos y elaborar planes orientados a mejorar su competitividad.
«La minería solo es posible si dejamos valor en el territorio donde operamos y los proveedores son muy relevantes para hacer la minería que hacemos. Por lo tanto, este trabajo colaborativo es sumamente necesario”, explicó Antonio Velásquez, gerente de Abastecimiento de Antofagasta Minerals.
Por su parte, Oscar Sepúlveda, vicerrector de la Universidad Católica del Norte, destacó que “lo importante de este trabajo es que va generando una nueva realidad social y empresarial, lo que significa un desarrollo económico, social y cultural”.
Tras culminar los talleres, cinco empresas continuaron el proceso de acompañamiento en el programa Ejecuto mi Plan, con el objetivo de impulsar resultados medibles y sostenibles en el tiempo.
Mantenciones Bolt de Salamanca, representada por Raúl Candia, fue una de las empresas que participó en esta segunda etapa. “Uno siente, de cierta forma, ese agradecimiento por la educación, por poder desarrollarnos en conjunto, que nos lleven de la mano en estas etapas”, destacó Raúl.
Las próximas versiones de los programas Desarrollo de Proveedores Sostenibles y Ejecuto mi Plan se centrarán en profundizar el apoyo a las empresas locales y regionales con foco en la innovación, ética y cumplimiento.
“Ha sido un acierto. La torre de control nos ha permitido ver mucha colaboración, centralizar la información y priorizar los requerimientos, haciéndonos mucho más efectivos con los recursos disponibles”, Freddy Lara, gerente de Mantenimiento de Minera Los Pelambres, destacó el impacto de este espacio en la mantención Flujo Cero actualmente en ejecución.
La Torre de Control es un espacio operativo 24/7 que reúne en un mismo lugar a representantes de mantenimiento y áreas clave de apoyo, con monitoreo en tiempo real y una rutina diaria de coordinación y reportabilidad ejecutiva.
“El objetivo es realizar todas las sinergias necesarias para que el Flujo Cero sea exitoso, integrando a las áreas de apoyo con Mantenimiento”, explicó Leonardo Albornoz, líder de la Torre de Control.
Su creación se gestó durante la planificación del Flujo Cero tomando referentes concretos de la industria minera. El equipo levantó buenas prácticas desde operaciones de Codelco, particularmente de División El Teniente, donde ya se utilizaban modelos similares de coordinación centralizada, además de aprendizajes de otras faenas que operan con esquemas de integración en tiempo real.
Estas referencias fueron adaptadas a la realidad de la compañía, incorporando también herramientas propias como dashboards de seguimiento y una reportabilidad estandarizada, con foco en agilizar la toma de decisiones y anticipar desviaciones.
En la ejecución, los beneficios han sido concretos: mayor coordinación, detección temprana de desviaciones, mejor priorización de recursos y un trabajo colaborativo que ha fortalecido el sentido de equipo más allá de la gerencia de Mantenimiento.
“Ha sido una experiencia maravillosa y desafiante. Logramos diseñar un espacio que hoy agrega valor real al mantenimiento, integrando a todas las áreas en torno a un objetivo común”, señaló Lorena Pizarro, líder desde Excelencia Operacional.
En la misma línea, Emilia Cárdenas, ingeniera de Gestión de Mantenimiento, agregó: “Ha sido una labor súper buena, con alta participación de equipos transversales. Se ha reforzado mucho el trabajo en equipo y la coordinación con otras áreas”.
Dado su impacto, la Torre de Control ya se proyecta como un estándar a replicar en futuros mantenimientos, consolidándose como una práctica clave para la planificación, coordinación y ejecución segura de procesos críticos.