La nueva maquinaria permitirá apoyar directamente las labores de reparación de la red que tiene más de 40 años.

Una miniexcavadora se suma a las mejoras que el Sistema Sanitario Rural (SSR) de Cuncumén está implementando junto a Minera Los Pelambres, a través de su Fundación, para responder con mayor rapidez a las fallas de una red que supera los 40 años de antigüedad.

La nueva maquinaria permitirá apoyar directamente las labores de reparación de la red y facilitar el trabajo de los dos operadores del sistema, especialmente frente a las frecuentes roturas de matrices que afectan al suministro.

“Este SSR tiene más de 40 años, entonces sufrimos de rupturas de matriz una vez por semana, teniendo en cuenta que tenemos dos operadores, se nos hace más difícil reparar a chuzo y pala, así que es bastante el beneficio que nos va a entregar esta máquina, porque les va a aliviar bastante el trabajo a los operadores”, explicó Ricardo Cortés, presidente del SSR de Cuncumén.

La miniexcavadora es parte de un conjunto de mejoras desarrolladas para fortalecer la continuidad y seguridad del servicio. Entre ellas se cuentan la instalación de equipos eléctricos para mantener la operación ante cortes de energía, el reemplazo de válvulas, la renovación de pasadas de canales, la habilitación de un pozo de respaldo y la implementación de un filtro para abatimiento de arsénico.

Desde Minera Los Pelambres destacaron que el trabajo responde a las necesidades planteadas por los propios dirigentes y busca fortalecer la capacidad del sistema para mantener y reparar su infraestructura.

“Esta es la continuidad de los aportes que venimos trabajando en conjunto con los dirigentes. Hemos participado en el mejoramiento del SSR, la entrega de un filtro y generadores, y ahora estamos aportando con la máquina, que sirve para fortalecer todo el sistema de mantención y reparación que tiene este sistema de agua para consumo humano de la localidad”, señaló Christian Brea, gerente de Fundación Minera Los Pelambres.

Para Alfredo Brito, operador del SSR de Cuncumén, estas mejoras tienen un impacto directo en la comunidad: “Esto nos sirve a todos para tener una calidad de agua en buen estado y bien procesada. La caseta que hicieron y los nuevos implementos son muy buenos para toda la comunidad”.

Con estas iniciativas, el SSR de Cuncumén suma nuevas herramientas para enfrentar sus principales desafíos operacionales y entregar un servicio más seguro y continuo a las familias de la localidad.

Desde el control permanente de los distintos componentes ambientales hasta la detección oportuna de hallazgos en terreno, la compañía promueve el cumplimiento de sus compromisos y la mejora continua de sus procesos.

Dar continuidad al cumplimiento de los compromisos ambientales es el principal objetivo de la Gerencia de Medio Ambiente. Así lo explicó su gerenta, Naid García, quien señaló que el trabajo del área comienza por asegurar el cumplimiento de las exigencias establecidas en las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).

«Tenemos que velar por el cumplimiento de todos los compromisos ambientales que se establecen en nuestras resoluciones de calificación ambiental. Ese es nuestro primer objetivo y la base de todo lo que hacemos en Minera Los Pelambres. A partir de eso surgen una serie de componentes que deben estar en la gestión: la calidad del aire, la gestión de residuos, el manejo de sustancias peligrosas, el buen uso del agua y los tranques de relaves operando en condiciones óptimas», explicó.

Como parte de esta labor, la compañía emite diariamente distintos reportes sobre sus componentes ambientales y mantiene una comunicación permanente con las autoridades y organismos fiscalizadores.

La Gerencia de Medio Ambiente impulsa además diversas iniciativas orientadas a la mejora continua. Entre ellas destacan proyectos de economía circular como la planta de compostaje, que recientemente certificó su primer lote de compost bajo la normativa chilena.

Víctor Valdebenito, ingeniero senior de Medio Ambiente, explicó que Minera Los Pelambres desarrolla monitoreos de calidad del aire, ruido, aguas superficiales y subterráneas, biodiversidad y medio marino, entre otros, mediante empresas y laboratorios acreditados.

«Los resultados son reportados periódicamente a la autoridad y también forman parte de monitoreos participativos con comunidades del entorno», indicó.

Junto con este monitoreo permanente, la gerenta de Medio Ambiente, destacó que el cumplimiento de los compromisos ambientales también depende del rol que desempeñan las distintas áreas de la compañía.

«Lo que necesitamos es que las áreas operacionales se comprometan a continuar asegurando que todos estos controles ambientales establecidos se cumplan en terreno. De esa manera vamos a resguardar que no ocurran incidentes», afirmó.

En ese trabajo, la prevención cumple un rol clave. Por ello, la ejecutiva hizo un llamado a trabajadores propios y de empresas colaboradoras a mantenerse atentos a cualquier condición que pudiera representar un riesgo ambiental.

«La forma que tenemos nosotros de evitar que ocurran eventos ambientales es alertando preventivamente condiciones de riesgo. Por eso invitamos a todos los trabajadores a estar con los ojos atentos en terreno, identificando condiciones de riesgo o condiciones subestándar que pudiesen desencadenar un incidente ambiental y, si esto ocurre, utilizar los canales oficiales para hacer la reportabilidad correspondiente», solicitó Naid García.

La ejecutiva explicó que la oportunidad con que se informa un hallazgo permite evaluar adecuadamente la situación y responder de acuerdo con los compromisos ambientales de la compañía. «Ante todo, se debe avisar de forma inmediata a la Gerencia de Medio Ambiente, a cualquiera de nuestros especialistas, para que puedan evaluar en terreno cuál es la situación y determinar si requiere una comunicación a la autoridad ambiental. Tenemos un compromiso con la Superintendencia del Medio Ambiente de reportar determinados eventos dentro de 24 horas, por eso es importante ser oportunos en hacer estos avisos.»

En la misma línea, el ingeniero de Gestión de Riesgos Operacionales, Cristián Maluenda, reforzó que la reportabilidad es una responsabilidad compartida. «Así como reportamos temas de seguridad, los temas ambientales son tremendamente relevantes. Si vemos algún hallazgo o evento ambiental debemos informarlo directamente a la Gerencia de Medio Ambiente para que sus especialistas lo evalúen oportunamente y determinen si corresponde reportarlo a la autoridad», explicó el profesional.

¿Cómo reportar un hallazgo ambiental?

Los hallazgos e incidentes ambientales deben registrarse en la plataforma SAP EHS y comunicarse de manera inmediata a la Gerencia de Medio Ambiente para su evaluación. Para ello debe ingresar al SAP EHS Gestión de Incidentes

El ampliado de supervisores puso en valor la capacidad de respuesta demostrada durante el temporal, el trabajo para recuperar las instalaciones y el desafío de transformar esta experiencia en acciones que permitan enfrentar de mejor manera este tipo de contingencias.

“Es muy importante que manejamos este evento sin accidentes y, mejor aún, quedó muy visible para todos nosotros el enorme potencial de este equipo”. Patricio Chacana, Gerente General de Minera Los Pelambres, reconoció el trabajo realizado por los equipos de la compañía durante el intenso evento climático que afectó a la operación en julio y que, de acuerdo con la información meteorológica presentada, corresponde a un fenómeno con un período de retorno de aproximadamente 135 años.

El reconocimiento fue compartido por los gerentes que participaron en el ampliado de supervisores, quienes destacaron la capacidad de tomar decisiones oportunas, mantener el foco en la seguridad y comenzar rápidamente las labores de recuperación y normalización de las instalaciones.

Desde Seguridad y Salud Ocupacional, Juan Luis Palacios valoró especialmente el desempeño alcanzado durante la emergencia. “Es muy gratificante para mí poder aprovechar de reconocer a todos y todas, porque los resultados que hoy día estamos mostrando en seguridad son los resultados que logra cada uno de ustedes en la ejecución diaria”.

El ejecutivo destacó que el desafío ahora es sostener este desempeño y mantener la atención en la “última milla”, reforzando la planificación y los controles para evitar eventos de alto potencial.

En Operaciones, Cristián Ramos calificó julio como uno de los meses más desafiantes que le ha correspondido vivir en Los Pelambres. El evento impactó los resultados productivos y obligó a activar refugios, alertas y distintas medidas operacionales. Sin embargo, destacó “el liderazgo de cada uno de ustedes que durante el evento climático creo que logramos tomar decisiones adecuadas y correctas”.

Ese liderazgo también fue clave después del temporal. Los equipos han trabajado en la recuperación de servicios e instalaciones, el mantenimiento y la habilitación progresiva de las distintas fases de la mina, mientras en planta y ductos se avanza en normalizar las condiciones afectadas. La estrategia apunta a recuperar los ritmos productivos y aprovechar al máximo las capacidades disponibles durante los próximos meses.

En la oportunidad, Felipe Miguez, gerente Mina, expuso sobre los principales avances del área que lidera en lo que va del año, así como también los desafíos que vienen. Valoró también el compromiso de los equipos durante la contingencia y expuso las lecciones y oportunidades de mejora frente a este tipo de situaciones.

Más allá de los resultados del mes, el ampliado dejó una convicción compartida: la magnitud del evento puso a prueba la capacidad de la organización, pero también permitió comprobar la fortaleza de sus equipos. “Gracias a todos y todas por su esfuerzo y apoyo durante este gran evento y por la oportunidad de aprender, aprender de qué somos capaces y ser más resilientes”, señaló Patricio Chacana.

Ahora, el desafío es convertir esa experiencia en acciones concretas. Mejorar la preparación frente a eventos meteorológicos de mayor envergadura, fortalecer los sistemas de respaldo y mantener una operación segura y flexible son parte de los aprendizajes que deberán acompañar a Los Pelambres en los próximos desafíos.

Becados y ex becados de distintas comunas de la provincia se reunieron para compartir sus experiencias, aprendizajes y trayectorias, y dar cuenta del aporte que este apoyo ha significado para su desarrollo académico y profesional.

Cuando Giuliano Moya, joven de la comuna de Illapel, recibió la beca de Minera Los Pelambres, tenía claro que ese apoyo sería clave para cumplir uno de sus principales sueños: estudiar una carrera profesional. Gracias a su constancia y esfuerzo, hoy es ingeniero civil industrial y regresó al Choapa para aportar con sus conocimientos y desarrollarse profesionalmente como analista de datos y automatización en la misma compañía minera.

“Desde primero medio, nuestro orientador nos hacía charlas sobre estas becas, para motivar a los estudiantes a tener un buen desempeño, porque va a haber una recompensa al final. Siempre me enfoqué en tener excelencia académica y finalmente logré obtener la beca cuando salí de cuarto medio, ya que igual sabía que eso era un aporte que, en pocas palabras, necesitaba para poder ir a estudiar”, explica.

Giuliano es uno de los 1.634 jóvenes de la Provincia de Choapa que entre 2017 y 2026 ha beneficiado el Programa de Becas de Educación Superior de Minera Los Pelambres a través de su Fundación. De ellos, el 56% participó antes en el Programa de Acceso Escolar —etapa previa, a nivel escolar—, lo que en muchos casos genera trayectorias de apoyo por cerca de nueve años, desde la educación básica o media hasta la universidad.

Las cifras fueron dadas a conocer durante el tradicional desayuno organizado por la Compañía para reconocer los logros de estos jóvenes de la provincia, quienes además tuvieron la oportunidad de compartir sus experiencias con sus pares y conocer cómo esas trayectorias se han traducido en nuevas oportunidades de desarrollo profesional.

Para Katharina Jenny, Vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Antofagasta Minerals, el valor de este apoyo se refleja precisamente en las historias de los propios jóvenes. “Hoy día pudimos conocer distintas historias de esfuerzo, de dedicación, de compromiso, historias de vida que nos llenan de orgullo y fomentan estas becas que entregamos, que es un aporte, pero que te abre puertas, que te brinda oportunidades para seguir creciendo y desarrollándote”, señaló.

El apoyo se extiende más allá del ingreso a la educación superior. Para muchos jóvenes del Choapa, estudiar implica trasladarse a otra ciudad y asumir gastos de arriendo y alimentación, entre otros. Tal es el caso de Maybellin Brito, joven de Cuncumén, que actualmente cursa el cuarto semestre de Técnico de Nivel Superior en Operación de Plantas Mineras en el Centro de Formación Técnica CEDUC UCN de Los Vilos, y próximamente iniciará su práctica profesional: “Ha sido un aporte fundamental en mi carrera, porque, si bien vivo cerca, se necesita un ingreso extra para poder costear el arriendo, la movilización y todo eso”, cuenta.

Para Patricio Chacana, Gerente General de Minera Los Pelambres, la formación técnico – profesional está directamente relacionada con el rol que puede cumplir la compañía en el desarrollo del territorio. “Creemos que la minería, en muchas dimensiones, tiene un impacto muy positivo y, sobre todo, queremos recalcar la importancia y el foco central que tienen las personas, porque en eso la educación es transformacional. Poder dar una ayuda, contribuir con un grano de arena para que cada uno de estos jóvenes de nuestro valle pueda construir sus sueños, optando a la carrera que ellos desean, moviéndose a distintas partes del país y pudiendo completar una profesión”, sostuvo.

Cecilia Rojas, de Salamanca, licenciada en Psicología de la Universidad de Las Américas, recordó el impacto que tuvo la beca cuando debió trasladarse a Viña del Mar para estudiar: “vino a apoyar mucho el tema económico de mi familia, que son los que me apoyaban en ese momento. Nosotros fuimos una de las primeras generaciones en acceder a esta beca que me abrió puertas para poder acceder a una carrera universitaria. Mi recomendación a los estudiantes es que postulen, que lo intenten, que no limiten sus sueños por las dificultades que uno va viendo a esa edad, que siempre se puede lograr estudiar, que es una inversión para el futuro, para autorrealizarse”, relata.

Para Minera Los Pelambres y su Fundación, el desafío es continuar fortaleciendo ese camino, generando condiciones para que más jóvenes del Choapa puedan acceder a la educación superior, ampliar sus oportunidades y, eventualmente, aportar con sus conocimientos y capacidades al desarrollo de la provincia.

“He tenido la posibilidad de ir creciendo dentro de la empresa, de ir haciendo cosas, de ir preparándome y conociendo nuevos procesos de entrenamiento”.

Hace casi tres décadas, Carlos Cerda llegó a Minera Los Pelambres con una misión muy distinta a la que tiene hoy. Inició su camino en la operación, donde se preparó y desarrolló las competencias para desempeñarse como operador de perforadoras. Nunca imaginó que, años después, sería él quien enseñaría ese mismo oficio a cientos de personas que buscaban una oportunidad para cambiar su vida.

«Uno siempre tiene que estar abierto a las oportunidades. Esta empresa es de muchas oportunidades, pero siempre hay que tener las ganas de querer tomarlas y estar pendiente cuando se dan», asegura.

Ese ha sido el sello de su historia. Cada vez que apareció un nuevo desafío, decidió dar el paso. Primero dominó las perforadoras. Después llegaron los camiones, los equipos de apoyo y un desafío que hasta entonces parecía lejano: operar una pala eléctrica.

«Llegué como operador mina puntualmente a las perforadoras. A medida que pasaron los años me fui desarrollando. Pasé por las palas, por los equipos de apoyo y ahora me desarrollo como Instructor Mina en el grupo número uno», recuerda.

Cada equipo que aprendió a operar fue mucho más que una nueva competencia. Fue una puerta que se abrió para seguir creciendo. Y esa preparación terminó llevándolo al rol que más satisfacción le ha entregado.

«Como ya operaba perforadoras, camiones, palas y algunos equipos de apoyo, me dieron la posibilidad de ser instructor mina», cuenta.

Desde entonces, su trabajo dejó de medirse solo por toneladas o equipos operando. Hoy su mayor aporte está en las personas. Desde la Gerencia de Personas y Organización acompaña el aprendizaje de quienes llegan a la compañía con la ilusión de construir un futuro en la minería. Ya son cerca de 20 generaciones de aprendices las que han pasado por sus procesos de formación.

Para Carlos, no hay mejor recompensa que ver cómo desarrollan una carrera quienes comenzaron sin experiencia. «En el trabajo que hacemos, nosotros les cambiamos la vida a muchas personas con el oficio nuevo que les entregamos», afirma con orgullo.

A sus 58 años, sigue convencido de que el desarrollo profesional no depende únicamente de las oportunidades, sino también de la decisión de salir a buscarlas. Porque si algo ha aprendido en estos 27 años, es que el crecimiento comienza mucho antes de que llegue la siguiente oportunidad.

«La mayoría de las veces todo depende de lo que uno quiera desarrollar más que de esperar que se presenten las oportunidades. Uno tiene que buscarlas. Todo está en cómo uno se proyecta dentro de la empresa y seguir hasta conseguirlo, tal como lo hice yo», concluye.