La compañía moderniza sus servicios de traslado terrestre y aéreo, una operación que permite conectar diariamente a miles de trabajadores con sus lugares de trabajo y descanso.

A través de una red de transporte terrestre y aéreo, Minera Los Pelambres conecta diariamente a trabajadores propios y de empresas colaboradoras entre sus lugares de residencia, descanso y trabajo. Se trata de una operación clave para la continuidad operacional de la compañía y que contribuye al bienestar de las personas mediante traslados seguros, cómodos y eficientes.

Mensualmente, los servicios de transporte aéreo y terrestre que proporciona la compañía registran un total de 90.260 pasajeros, de los cuales 1.520 corresponden al transporte aéreo y 88.740 al transporte terrestre. Esta cifra considera cada traslado realizado, por lo que una misma persona puede contabilizar más de una vez al utilizar distintos servicios o trayectos durante su jornada. Asimismo, todos los recorridos suman un total de 648 mil kilómetros al mes, una distancia comparable a dar cerca de 15 vueltas a la Tierra.

Esta red considera servicios de acercamiento, transporte entre regiones, traslados asociados a cambios de turno y recorridos hacia y desde las operaciones, tanto para personal propio como de empresas colaboradoras. “La logística que tenemos en Pelambres es un lujo y es cada vez mejor. Hay un interés por la calidad de vida de quienes somos parte de esto y que habilitan valor para el negocio”, destaca Carmen Vega, Gerenta de Excelencia Operacional.

El foco de este servicio no solo es asegurar la continuidad operacional, sino también el bienestar de las personas impactando directamente en sus tiempos de traslado, comodidad y seguridad. Entre las más recientes mejoras, destaca la incorporación de tres nuevas aeronaves que refuerzan la operación aérea y mejoran la experiencia de viaje de quienes utilizan este servicio.

Mauricio Olguín, Jefe de Transporte de Minera Los Pelambres, enfatiza en que “el cambio que hicimos en la renovación de la flota aérea aporta mejor confort a los pasajeros y menores tiempos de traslado, lo cual apunta siempre a mejorar la calidad de vida de las personas”.

Los nuevos aviones fueron seleccionados considerando las exigentes condiciones geográficas de Chacay. Felipe Guíñez, piloto de Aerocardal, explica que “las aeronaves que operan acá no pueden ser cualquier aeronave. Deben contar con características que les permitan despegar y aterrizar en pistas cortas y responder adecuadamente a las condiciones meteorológicas presentes en la zona”.

A ello se suma una planificación permanente de cada operación aérea. Jaime Cortés, Supervisor de Controladores Aéreos, señala que las condiciones de viento, temperatura y aproximación a pista son variables que se evalúan constantemente para garantizar la seguridad de cada vuelo.

Así, detrás de cada traslado, existe una operación coordinada que involucra planificación entre equipos, tecnología y altos estándares de seguridad, permitiendo que miles de personas se movilicen cada mes de manera más cómoda, eficiente y segura.

A través de la Gerencia Planta Concentradora, la compañía incorporó nuevo equipamiento para el grupo de voluntarios que presta cobertura entre Portones Chacay y Hotel Mina. La iniciativa se suma a las capacitaciones permanentes que reciben los brigadistas de toda la operación.

Preparados para responder ante incidentes con sustancias peligrosas, accidentes vehiculares, incendios y otras contingencias, los integrantes de las Brigadas de Emergencia de Minera Los Pelambres cumplen un rol clave en la protección de las personas y las instalaciones.

En esa línea, la organización, a través de la Gerencia Planta Concentradora, ha impulsado la renovación de equipamiento especializado para que la brigada que cubre Portones Chacay y Hotel Mina refuerce el estándar de sus herramientas para enfrentar una emergencia.

Uno de los brigadistas es Winston Zúñiga, Operador Mantenedor II, quien cuenta con una amplia experiencia en respuesta a emergencias: “Muchos años fui Capitán de la Tercera Compañía de Bomberos de Illapel. Alcancé a cumplir 25 años como voluntario, pero aquí dentro de la brigada estoy desde 2010”, destaca.

En esta misma línea, señala que en faena “podemos tener algún derrame químico, algún accidente dentro de las mismas instalaciones o algún otro tipo de emergencia. Para todo eso estamos preparados”.

La iniciativa considera la renovación y actualización de equipamiento de protección personal completo, lo que incluye trajes de protección para combate de incendios y emergencias, cascos, guantes y botas. A ellos se suman estanques de oxígeno, generadores eléctricos y herramientas para rescate vehicular. Entre estas últimas destaca una cortadora hidráulica de rescate a batería de litio, más conocida en el mercado como moledora, que permite cortar y separar estructuras metálicas de vehículos accidentados para facilitar la liberación segura de personas atrapadas durante una emergencia. Asimismo, la iniciativa contempla la mantención del carro bomba, lo que contribuye a contar con el equipo en óptimas condiciones para su operación. 

Desde la Gerencia Planta Concentradora, César Carrasco, Ingeniero de Contratos, señala que “cuesta encontrar estos elementos en Chile y se está importando todo desde Estados Unidos. Lo que estamos haciendo hoy es darle aún más empuje a nuestra Brigada de Emergencia. Este trabajo responde al compromiso de seguir fortaleciendo las capacidades del equipo”, agrega.

Su labor es clave no solo para atender emergencias operacionales, sino también situaciones que puedan ocurrir en espacios comunes y de descanso, contribuyendo a la protección de las personas en todo momento.

Entre los voluntarios también se encuentra Erick Bravo, Operador Mantenedor II, quien lleva ocho años en la brigada. El es el conductor del carro bomba, y destaca que el vehículo “está equipado para incendios, HAZMAT para sustancias peligrosas y rescate vehicular”.

Desde su experiencia como brigadista, Erick envía un mensaje claro a todos los trabajadores de la compañía y de empresas colaboradoras: “Tengan el resguardo de que llegaremos nosotros ante una emergencia. Ojalá que no las haya, porque la idea es que nos cuidemos y que nosotros tampoco tengamos que activarnos”.

Junto a la de Chacay – Hotel Mina, las Brigadas de Emergencia de Tranque, Puerto y Mina se mantienen disponibles para responder ante cualquier situación que pudiera presentarse en sus respectivas áreas. Para ello, sus integrantes participan en entrenamientos y capacitaciones, incluyendo instancias formativas desarrolladas junto al Consejo Nacional de Bomberos de Chile. 

La iniciativa busca fortalecer la integración de las y los nuevos trabajadores mediante contenidos específicos del área.

El objetivo principal del onboarding técnico es complementar la inducción corporativa de Minera Los Pelambres mediante una integración práctica y específica hacia la Gerencia Transporte de Fluidos”. Así resume Javier Muñoz, Superintendente de Transporte Fluidos, la incorporación del nuevo programa para ingreso del área.

Según comenta el ejecutivo, se trata de un “proceso que busca que los nuevos ingresos del área posean las herramientas, los conocimientos operacionales y contexto del negocio necesarios para desempeñarse de manera segura y eficiente en la gerencia para alinear desde el inicio una comprensión común de procesos, KPIs, modelo operativo y cultura del área”.

Su implementación nace como continuidad de la inducción general para cubrir las competencias operacionales específicas de cada puesto. Busca acelerar la curva de aprendizaje, estandarizar los conocimientos técnicos base para mitigar riesgos y formalizar la transferencia del saber experto desde el primer día.

Desde la Gerencia de Personas y Organización, Catalina Olate, Gestora de Aprendizaje, señala que “la proyección es transformar esta iniciativa en un estándar institucional. Este onboarding técnico está cargado en nuestra plataforma Academia MLP y permite complementar la inducción corporativa con contenidos específicos del área, entregando a los nuevos ingresos una mejor comprensión de sus procesos y desafíos desde el primer día”.

Yerko Fernández, Jefe de Turno Transporte Fluidos, destacó que en “este último año, en la gerencia de TF la dotación profesional ha aumentado considerablemente. Por esta razón queremos entregar un conocimiento más específico de nuestra área, poniendo énfasis en los equipos, instalaciones, operación normal y operación eventual, parámetros operacionales y los riesgos que tenemos si fallan nuestros sistemas”.

Para finalizar, el jefe de turno enfatizó: lo que se busca es “generar un sentido de pertenencia e integración en la gerencia, poder ubicarnos en un mismo espacio geográfico y técnico, y saber la relevancia que tenemos en el proceso las comunidades, personas y producción de la compañía”.

Nació como una necesidad de la propia comunidad, para luego hacerse realidad con el apoyo de Minera Los Pelambres. Hoy se traduce en una cancha renovada, donde jugadores, hinchas y familias completas podrán entrenar y disputar cada partido en condiciones seguras.

 

En la antigua cancha jugar no era fácil. Había tierra, desniveles y una superficie irregular. Sin embargo, hoy esto cambió. La comunidad de El Queñe cuenta con un nuevo espacio que permitirá meter goles, correr y gambetear con seguridad y de manera profesional. Un lugar pensado para toda la comunidad. Para que vecinos y vecinas se reúnan, las familias compartan y crezcan ligadas al deporte. 

 

La obra forma parte de las iniciativas comprometidas entre Minera Los Pelambres y diversas localidades rurales de la comuna para impulsar proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En este contexto, las nuevas instalaciones fueron desarrolladas mediante un trabajo conjunto que además de la Compañía, suma también a la misma comunidad, la Municipalidad de Salamanca y Fundación Huella Local, como institución experta en la construcción de este tipo de espacios deportivos.

La transformación del recinto era una de las principales prioridades para los habitantes del sector. Así lo recordó Lorenzo Vázquez, representante de la comunidad de El Queñe, quien señaló que “teníamos una cancha en bastante malas condiciones, obviamente era de tierra, había un desnivel bien prolongado que igual afectaba a los jugadores. Se hizo un trabajo enorme aquí”.

La nueva infraestructura contempla una superficie superior a los 6.000 metros cuadrados, dimensiones reglamentarias, césped sintético de estándar internacional, base amortiguadora “Shock Pad” que reduce las lesiones, cierre perimetral, sistema de drenaje e iluminación LED certificada para competencias y actividades nocturnas.

En una comuna donde el fútbol rural forma parte de la identidad local y cada fin de semana junta a jugadores, hinchas y familias completas, este espacio busca convertirse en un lugar de encuentro para habitantes de El Queñe y sectores cercanos.

Antonio Rubio, subgerente de Relaciones Comunitarias de Minera Los Pelambres, explicó que “es un espacio deportivo donde pueden compartir mujeres, hombres y niños. Hoy vivimos en esta instancia harta alegría de parte de los dirigentes. Nos deja bien contentos porque con El Queñe seguimos en una ruta de inauguraciones. El trabajo ha sido permanente, bien arduo, no exento de complicaciones como todo proyecto de esta envergadura. Así que la satisfacción es grande y eso se nota hoy en las caras de los dirigentes”.

Respecto del proceso que permitió concretar la iniciativa, Lorenzo Vázquez destacó que “fue un trabajo largo de cuatro años con diferentes actores. Reuniones con la compañía, con las empresas gestoras y dio por resultado esto que nunca perdimos la fe, estuvimos siempre pendiente de esto y le dimos siempre el empuje”. Además, agregó que “los vecinos, los jugadores y los pueblos aledaños están bastante agradecidos por las condiciones en que quedó la cancha”.

Para Dionel Mondaca, jugador histórico del Club Deportivo El Queñe, esta inauguración tiene un significado especial. “En los tiempos en que nosotros jugábamos, eran canchas de tierra, muy disparejas. Por eso, para mí es un honor y un sueño ver esto hecho realidad. Lo más importante es que esta cancha queda para las generaciones que vienen. Y qué bonito será, cuando ya estemos más viejitos, ver a nuestros nietos jugando acá. Estoy muy agradecido de Minera Los Pelambres y de todas las personas que encabezaron este proyecto tan bonito que hoy estamos cumpliendo”.

La nueva cancha se suma a otras iniciativas de infraestructura deportiva impulsadas en localidades rurales de Salamanca que contribuyen a fortalecer espacios destinados a la actividad física, la recreación y la calidad de vida de la comuna.

Los Pelambres destaca estas experiencias en un contexto en que la participación femenina en la compañía alcanzó un 33,6% al cierre de 2025, cifra que supera el promedio nacional de la industria minera.

En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Minería, Minera Los Pelambres releva las experiencias de trabajadoras que han desarrollado su trayectoria profesional en la compañía, reflejando el impacto de las oportunidades de incorporación, capacitación y crecimiento que hoy permiten una mayor participación femenina en la industria.

Una de estas historias es la de Katherin Cortés, quien ingresó a la compañía en 2020 a través del programa de Aprendices. Proveniente de un ámbito laboral completamente distinto, asumió el desafío de incorporarse a la minería y desarrollar nuevas competencias en la operación.

“Yo llegué a la compañía y no me imaginaba todo lo que conlleva ser minera. Cuando vi una pala casi me desmayé, porque es otro mundo, los camiones son gigantes. Y yo no podía creer que tenía que operar esos camiones, cuando con suerte podía operar un auto chiquitito. Fue tremendo”, recuerda.

Actualmente, Katherin se desempeña como operadora de camión aljibe en el área de Servicios, desempeñando un rol clave en la operación y valorando las oportunidades de crecimiento que ha encontrado en la compañía.

“Me siento una mujer totalmente empoderada, muy bendecida, porque este trabajo, más allá de lo laboral, me enseñó a crecer como mujer, como persona y como mamá”, destaca.

Una experiencia similar es la de Mariana Molina, operadora del área de Chancado y Correas, quien se convirtió en la primera integrante de su familia vinculada a la minería. Proveniente de una familia dedicada tradicionalmente a la agricultura y la apicultura en Illapel, veía su ingreso a Minera Los Pelambres como una meta difícil de alcanzar.

Tras adquirir experiencia en empresas colaboradoras, logró integrarse a la operación directa de la compañía, donde destaca el apoyo recibido por parte de su equipo de trabajo durante su proceso de incorporación.

“Me sentí acogida desde el primer minuto. Mis compañeros se adaptaron rápidamente y me ayudaron para que yo también lo hiciera, integrándome al equipo de manera muy natural”, señala.

Asimismo, destaca las oportunidades que hoy existen para que más mujeres se incorporen a la industria minera. “Que lo intenten, porque en realidad no se pierde absolutamente nada. Aunque parezca que la oportunidad es pequeña o muy lejana, si uno lo sigue intentando y no se da por vencido, nada es imposible”, comenta.

Historias como las de Katherin y Mariana reflejan el aporte que realizan las mujeres en las distintas áreas de la operación y cómo la minería se ha consolidado como un espacio de desarrollo profesional para talentos diversos.