“Es rápido el tema. Se ve que hay preocupación por los viejitos acá en la compañía y que el carro móvil esté aquí hace que todo sea más ágil”, afirmó Salatiel Piñones, supervisor del equipo de repuestos de Berliam, y uno de los beneficiados del Operativo Móvil de Salud Ocupacional impulsado por Minera Los Pelambres.

La iniciativa busca facilitar que trabajadores de empresas contratistas cumplan sus evaluaciones médicas de forma oportuna, sin traslados ni tiempos de espera extendidos. El llamado es claro: aprovechar esta herramienta preventiva y detectar a tiempo posibles riesgos para la salud.

Durante el operativo se realizan exámenes para pesquisar exposición a sílice (radiografía de tórax), ruido (audiometría), metales como arsénico, cromo y manganeso (muestra de orina) y evaluación de hipobaria intermitente crónica mediante análisis de sangre.

Alejandro Lewis Vergara, tecnólogo médico ACHS, valoró la medida, destacando que “muchas veces por una restricción tanto temporal como por distancia, los trabajadores no siempre tienen el tiempo para poder acercarse a sus respectivas agencias y realizar sus exámenes”.

Desde Salud Ocupacional, Johanna Lara, especialista senior de Minera Los Pelambres, explicó que el foco es claro: resguardar y promover la salud de todos quienes trabajan en la operación, asegurando además el cumplimiento normativo.

“Para la compañía, la vigilancia médica de salud ocupacional a los diferentes agentes de exposición tiene de base un cumplimiento normativo y además entregar condiciones laborales seguras y saludables a toda nuestra población, no solamente los trabajadores propios como MLP, sino también nuestros trabajadores de las empresas contratistas”, afirmó.

El operativo está dirigido a empresas contratistas adheridas a la ACHS y funcionará hasta el 5 de marzo en el estacionamiento del Policlínico Chacay.

Minera Los Pelambres continúa fortaleciendo su vínculo con el territorio impulsando iniciativas que amplían oportunidades laborales más allá del ámbito minero. En esta línea, y a través de la empresa colaboradora Veltis Latam y la Consultora Acción Local, desarrolló cursos de mentoring laboral en Illapel, Salamanca y Canela, donde 60 personas adquirieron herramientas prácticas para enfrentar entrevistas de trabajo, optimizar su currículum y reconocer sus fortalezas.

El programa respondió a una necesidad concreta de la comunidad: mejorar la empleabilidad y generar mayores oportunidades de inserción laboral. “Como Minera Los Pelambres, estamos respondiendo a inquietudes y necesidades del territorio que van más allá de la formación vinculada a la minería. Nuestro desafío es entregar oportunidades reales a los habitantes de la provincia; por ello, a través del mentoring laboral, buscamos potenciar sus habilidades para que se desenvuelvan con éxito en una entrevista y aspiren a integrarse al mundo del trabajo”, destacó Antonio Rubio, subgerente de Relaciones Comunitarias.

Los participantes valoraron el enfoque dinámico y práctico del curso. “Es un taller muy didáctico que complementa diversas herramientas para acceder al mercado laboral, desde cómo mejorar el currículum y trabajar en equipo, hasta abordar la inclusión y la diversidad”, señaló Javiera Rojas, de Illapel.

En la misma línea, Matías Moyano, de El Tambo, Salamanca, indicó que “enseña cómo expresarse en una entrevista, trabajar las debilidades y potenciar las fortalezas. Además, refuerza el trabajo en equipo, que es fundamental en cualquier espacio laboral”.

En paralelo, la compañía impulsó talleres solicitados por los propios vecinos en rubros no mineros, como maquillaje y manicure en el Valle Alto, donde 30 mujeres egresaron con herramientas para proyectar sus propios emprendimientos.

“Este curso fue una excelente oportunidad para quienes queremos trabajar y, por qué no, emprender”, afirmó Cindy Díaz, egresada del curso de Manicure en Batuco.

Desde Cuncumén, Sandibel Calderón valoró que estas iniciativas lleguen también a sectores alejados. “Estamos lejos de la ciudad y es importante que nos consideren. No todo es minería; estos cursos nos permiten desarrollar otros intereses y proyectarnos”, señaló, destacando el impacto que tuvo la formación en su aprendizaje y motivación futura.

Un trabajo conjunto entre distintas gerencias permitió implementar una solución concreta para disminuir la exposición a ruido en la planta de filtrado del puerto Punta Chungo, una iniciativa que fue reconocida como una buena práctica por su impacto directo en la salud y seguridad de las personas.

El proyecto nació a partir del levantamiento de riesgos realizado por el área de Salud Ocupacional, que identificó niveles de ruido sobre la dosis diaria permitida en la planta de filtrado, activando programas de vigilancia médica y la necesidad de avanzar más allá del uso de protección auditiva.

“Dentro del programa que teníamos establecido con Operaciones Puerto se identificó que había trabajadores que estaban expuestos a altos niveles de ruido, generando ambientes de trabajo que no fueran tan seguros y saludables para las personas”, explicó José Hidalgo, especialista en higiene ocupacional de Minera Los Pelambres.

A partir de mediciones técnicas realizadas en terreno, cuyos resultados fueron informados a superintendentes, gerencias y trabajadores, se establecieron mesas de trabajo para buscar soluciones que permitieran mitigar el riesgo de manera efectiva y sostenible.

La iniciativa tomó forma cuando los equipos de Puerto -junto a la Gerencia Concentradora y el área de innovación- supieron de una alternativa que se había usado en la planta: paneles acústicos. La implementación consideró entonces la instalación de estos paneles sobre los seis motores que activan el flujo de los filtros cerámicos en la nave inferior.

El proceso incluyó meses de prueba, medición de temperaturas en distintos turnos y estaciones del año, y evaluaciones comparativas de ruido antes y después de la instalación para asegurar que no existiera afectación operativa y que la solución fuera realmente efectiva.

Desde la ejecución técnica, Angie Caro Astorga, ingeniera de Gestión Sustentable del puerto, detalló que el objetivo principal fue “bajar los decibeles interiores de la nave para poder sacar a los operadores que trabajan interior de los GES respectivos asociados a ruido”.

Gracias a esta intervención, 18 personas que estaban expuestas al ruido de la planta de filtrado salieron del riesgo, validando la efectividad del proyecto mediante nuevas mediciones acompañadas por el área de higiene ocupacional.

Pero el trabajo no se detuvo ahí, ya que a partir de esta primera solución, se ha avanzado a soluciones más específicas, como la fabricación de camisas acústicas a medida para cada motor y la proyección de nuevos paneles con fibra vegetal en sectores donde operan compresores al interior de la nave.

A ello se sumarán medidas para reducir el ingreso de personas a zonas de mayor exposición. Todo el proceso, desde la identificación del riesgo hasta la confirmación de resultados, toma cerca de un año, considerando pruebas, ajustes y validaciones técnicas.

Para Laura Alvarado, Gerenta de Puerto, el valor de esta iniciativa va mucho más allá del reconocimiento recibido y se centra en sencillo, pero poderoso aprendizaje: “los problemas los podemos desarrollar en conjunto entre las distintas gerencias, porque muchas veces lo que no sirve en un lado puede servir en otro”.

Con el levantamiento de una decena de iniciativas y la priorización de tres proyectos clave para avanzar durante el año finalizó el Taller de Innovación desarrollado por los equipos de Excelencia Operacional, Operaciones y Mantenimiento del puerto Punta Chungo y planta desalinizadora. Las iniciativas seleccionadas formarán parte de la cartera de trabajo 2026 y apuntan a mejorar brechas operacionales, eficiencia de procesos y desempeño de largo plazo.

“Hoy día nos juntamos como equipo de Gerencia de Puerto con representantes de la Gerencia de Mantenimiento a revisar las iniciativas de innovación que vamos a trabajar como cartera durante el 2026 e incluso más adelante. Es relevante el rol que cumple la Gerencia de Excelencia Operacional, ya que nos apoyan en iniciativas clave y ese seguimiento nos impulsa en el mejoramiento real de nuestros procesos”, destacó Laura Alvarado, Gerenta de Puerto, quien además validó las iniciativas priorizadas.

El taller consideró la aplicación del modelo de innovación de la compañía -estructurado en cinco etapas-, lo que permitió ordenar brechas, evaluar impacto y enfocar los esfuerzos donde generan mayor valor. “Revisamos el modelo de innovación, lo que nos permite entender cómo se estructura el proceso y también priorizar cuáles iniciativas son foco y cuáles pueden avanzar a un ritmo distinto, pero igual de relevante”, explicó la ejecutiva.

Desde la Superintendencia de Innovación, la ingeniera y líder de la actividad, María Antonieta Gallegos, detalló que el trabajo previo y la metodología aplicada fueron claves para llegar a resultados concretos. “Nos juntamos con las áreas de operaciones y mantenimiento para levantar iniciativas que permitan, a través de la innovación, hacer mejoras sustantivas a brechas del proceso, alineándolas a los focos estratégicos de Pelambres y trabajarlas de forma temprana”, señaló.

Agregó que, tras la priorización, las iniciativas avanzarán a una etapa de definición de alcance, conformación de células de trabajo, búsqueda tecnológica y pilotaje, con planificación proyectada para 2026 y 2027, considerando además su impacto en la operación completa y aguas arriba del proceso productivo.

Para quienes participaron desde la operación, el taller permitió vincular problemas recurrentes con soluciones de largo plazo. “Este taller nos permite revisar qué tecnologías hay en el mercado y qué mejoras podemos realizar en nuestros procesos. Muchas veces tenemos problemáticas que se repiten semana a semana y que consumen mucho tiempo; buscar nuevas soluciones nos ayuda a mejorar eficiencia, calidad del proceso y desempeño, con una mirada de largo plazo y compromiso con el medio ambiente”, valoró Francisco Pizarro, supervisor de Calidad de Procesos del Puerto.

La jornada permitió alinear miradas entre áreas y definir iniciativas concretas que apuntan a una innovación aplicada, con impacto directo en la operación del Puerto y en la cadena productiva completa.

“Ingresar a este programa significa una oportunidad muy importante para mí, ya que me permite crecer tanto personal como profesionalmente”. Scarleth Bugueño, ingeniera civil de minas de la Pontificia Universidad Católica Valparaíso, define así su llegada al Programa de Supervisoras en Entrenamiento de Minera Los Pelambres, iniciativa que impulsa la incorporación de mujeres a cargos técnicos clave de la operación con formación estructurada y acompañamiento en terreno.

El programa de Supervisoras en Entrenamiento de Minera Los Pelambres se consolida como una iniciativa estratégica de acompañamiento para profesionales que inician su trayectoria en la industria, priorizando su integración y el desarrollo de competencias críticas en terreno.

Lejos de ser un proceso de evaluación tradicional, esta instancia busca empoderar a las participantes a través de la inmersión técnica y el liderazgo aplicado, asegurando que cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos de la operación minera moderna.

Como señala Catalina Olate, especialista de Aprendizaje de la organización, “lo que buscamos es acompañarlas en su proceso de incorporación y desarrollo, reforzando así el compromiso de la empresa con el talento interno y la construcción de una cultura de aprendizaje continuo donde cada profesional pueda proyectar su carrera con seguridad y confianza”.

La iniciativa combina capacitación formal y aprendizaje en terreno. Durante el primer mes, las participantes reciben inducciones y cursos, luego avanzan a una etapa práctica con mentorías y tutorías bajo la lógica de aprender haciendo. “La idea es estandarizar este acompañamiento y entregarles todas las herramientas que necesiten”, agrega Olate.

Desde la experiencia, Scarleth destaca el enfoque del programa. “Los cursos han sido dinámicos y didácticos y se ha generado un muy buen ambiente con mis compañeras”. En su caso, se integrará al área de Planificación y Geotecnia en mina.

Para Virginia Rojas, ingeniería civil eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y quien ingresó al área de Mantenimiento TFT Puerto, el programa marca un paso clave en su proyección. “Representa una gran oportunidad de desarrollo profesional y de aprendizaje en terreno, en una compañía referente en la industria minera”, señala. “Me han interesado especialmente los contenidos de seguridad, liderazgo en terreno y gestión de riesgos”, destacó.

Las participantes, provenientes de distintas universidades del país, iniciaron sus turnos en faena a partir del 19 de enero, integrándose a diversas áreas de la compañía.

Con este programa, Minera Los Pelambres refuerza su compromiso con el desarrollo de talento femenino y la formación de futuras líderes para la operación.